Crónicas de mi caida Vol.1: Descubriendo la redacción de OALS

Querido lector, si usted está leyendo esto es que estoy muerto o posiblemente en estado de embriaguez, o quizás un poco de ambas cosas. Lo que tiene usted ahora mismo en su pantalla es el grito desesperado de un joven que aceptó una prometedora oferta de trabajo en un humilde blog en Auge, éste que usted tiene la desgracia de tener ahora mismo en su navegador (Firefox espero).

Quiero que sepa que todo lo que aquí escribiré está basado en la verdad, en mi verdad, puede creerla, puede no hacerlo, pero le aseguro que son muchos los horrores que mis jóvenes ojos han visto, cosas que usted ni podría admitir, ni siquiera en sus peores pesadillas:

Mi vida era tranquila, o al menos todo lo tranquila que puede tener un joven español en estos tiempos difíciles, mi jornada se reducía a asistir a clase (de vez en cuando), beber y desfasarse (más a menudo) y sobre todo disfrutar de los placeres del sexo en la medida que me era permitido. Amén de los pequeños vicios que de vez en cuando, servidor se pegaba en su amado PC. Mi vida era perfecta, sencilla, simple, pero no la cambiaría por nada hasta que…

…Cierto día, un ser llamado Calculín apareció misteriosamente en mi cuenta Steam, se ganó mi confianza con ciertos vicios a una droga de distribución gratuita llamada Alien Swarn, donde nos hizo creer a todos que era una persona con un oficio respetado como el de ingeniero (Tech para los anglosajones), aunque siempre sospeché de él, sobre todo viendo lo que le costó entender el puzzle de la primera misión. Poco a poco, y con caramelitos, drogas y prostitutas varias consiguió que le empezara a coger cierto aprecio, e incluso pensar que después de todo, no era mal tío… Error.

¿Cómo iba a desconfiar de él?

Vestido de torero se acercó, y me invitó a visitar las instalaciones de la redacción de un blog que regentaba junto con un misterioso ser llamado Capuleto. Imagine mi sorpresa cuando descubro que la redacción se encontraba en un oscuro y antiquísimo pasadizo secreto de la igualmente antiquísima Catedral de Santiago. Tras sortear laberínticos e infinitos pasillos, tan familiares para cualquier experto jugador de Doom, y con algún que otro sobresalto (Nunca dejaré de odiar a los murciélagos…) llegamos a una vieja puerta. Nos detuvimos delante, y Calculín, con desprecio, me apartó, y murmulló algo que resulto tan inteligible que a día de hoy la duda de sus palabras aun ronda en mi cabeza… y la puerta se abrió.

Y descubrí que era la puerta al mismísimo infierno, la primera visión que tuve fue un muro donde almas en pena gritaban de dolor, con formas similares a Han Solo congelado en carbonita, pero con la capacidad de llorar y maldecir. “son los anteriores redactores, que no estaban de acuerdo con la política de la empresa y les dimos una nueva ubicación” se limitó a decirme como intentando tranquilizarme. No lo consiguió.

Creo que esta le denunció por acoso sexual…

Me condujo a una nueva habitación, con un viejo aparato de aire acondicionado y un brasero de picón. “este será tu nuevo despacho…”

“Menuda puta mierda de despacho” – Pensé

–         ¿Qué te parece? – Me espetó con una maliciosa sonrisa en su cara.

–          No está mal… – Dije sin apenas convicción.

–          Aquí tienes el equipo informático que te cede la redacción, para que veas que nos preocupamos por ti. – Informó.

El famoso equipo informático se trataba de un maldito Commodore 64 con el cuál luego tuve problemillas, serán hijos de puta… menos mal que llevé el ordenador portátil, chico previsor, qué puedo decir.

¿Pero qué es esta mierda?

Tras instalarme, decidí dar una vuelta para conocer al resto de la redacción… no había nadie, pregunté por el tal Retrospect, y Calculin me dijo que era un ser errante cuya presencia y existencia era todo un enigma, igual que estaba, no estaba. Aun no he llegado a comprenderlo del todo. Y al mismo tiempo me dijo que Capuleto andaba buscando inversores extranjeros para nuestra expansión lejos de las garras de la maliciosa multinacional WordPress, de la que en ese momento dependíamos.

Centro de operaciones ultrasecreto de OALS… y ni el tato.

Así que allí estaba, solo, en un andrajoso sótano de la Catedral de Santiago, en la nueva redacción en la que había aceptado trabajar. “no puede ir a peor” pensé. Me equivocaba.

En próximos capítulos le contaré, amado lector, mis aventuras en esta redacción en la que aun hoy sigo atrapado por los siglos de los siglos: Amén.

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20 comentarios

  1. Calculin yo quiero un ordenador igual y un aire acondicionado. He dicho….

  2. Esta basado en la novela de Drácula no? XD

    P.D: No seas mentiroso, jamás te dije que OALS fuera un blog en AUGE. It’s impossible, it’s OALS XD

  3. No entendi nada! pero igual se leia entrete.
    Saludos.

  4. Google Chrome, hombre de dios, Google Chrome.

  5. ¿Hacen visitas guiadas? Si por esas casualidades de la vida llego a andar por ahí, me gustaría recorrer las instalaciones.

  6. ¿Ingeniero? ¿Calculín?

    :facepalm:

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