El día que toda España fue del Geta.

Soy colchonero, confeso y penitente, pero anoche fui de ese equipo al que nadie quiere mal: el Getafe. ¡Cómo para no serlo! El de anoche fue un partido vibrante, con emoción hasta el último suspiro, de los que crean afición. En el campo, los alemanes que le birlaron la Copa de Europa a mi equipo en el 74 contra un club que ni siquiera existía en aquel entonces. Obviamente, mis simpatías estaban con los azulones.

El partido comenzó con el Bayern acechando la portería de los locales, que a duras penas trataban de mantener el 0-0 que les daba la clasificación tras el empate a unos en el Bayern Arena. De La Red, de central, expulsado en el minuto 5, ponía las cosas aún más difíciles al Geta. Como a perro flaco todo son pulgas, la lesión Uche, la referencia en ataque, no presagiaba nada bueno.

Fue entonces cuando, con el Bayern volcado al ataque, apareció Cósmico Contra en una contra (valga la redundancia) para poner el 1-0 en el marcador que hacía soñar a la grada madrileña. Era el minuto 44.

En la segunda parte pudo sentenciar el Geta, cuando Braulio resbaló después de haber batido a Kahn. También tuvo la ocasión en sus pies una vez más, pero tuvieron que pasar los minutos, hasta el 88 concretamente, para ver más goles en el Coliseo. Un despeje flojo dentro del área lo aprovechó Ribery para enganchar un balón que mandaba a los contendientes a la prórroga. Tan cerca… y tan lejos.

Y desde tan lejos no se lo pensó Casquero, el mejor del partido, para sacarse un pepinazo de la chistera que devolvía la ilusión en el primer minuto de la prórroga. Por si no fuera poco, Braulio se ocupaba de poner el 3-1 dos minutos después. El Bayern se ha convertido en todo un experto en esto de recibir dos goles en dos minutos.

Era el momento de reflexionar y soltar un “no empecemos a comernos las pollas todavía” al más puro estilo Tarantino. Y tenía razón el director de Pulp Fiction.

La segunda parte de la prórroga transcurrió con un juego sublime hasta que todo se vino abajo en el minuto 114 y el Bayern volvió a engancharse en el partido. Luca Toni recogía un regalo del Pato(so) para poner el 3-2 en el marcador. El Getafe, abrumado, agotado y sin saber qué hacer, aún pudo aguantar el balón hasta el último minuto, cuando de nuevo Toni cabeceó un balón a la red. No había tiempo para más.

En la prensa alemana se habla de la gran batalla que se libró en Getafe, en la que el Bayern tiró de orgullo y no se rindió nunca. Yo me quedo con la parte nacional, en la que David miró frente a frente a Goliat, sin miedo. La poesía era bienvenida bajo el cielo nublado de Getafe. No pudo ser.

Anuncios

3 comentarios

  1. Fué un gran partido .. pese a [b]alguna[/b] que otra mancada de Pato
    Un gran mérito para el Getafe, es más, me parece que ayer más de media españa era del Getafe xD

  2. Pues yo fui del Bayern :(. xD Y la Sero tb :(. Como salté cuando Luca creo el milagro! :).

  3. De Sero podría esperármelo, pero de tí, defensor de lo nacional, ¡¡cómo te atreves!!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: